INTRODUCCION
Los edificios casi siempre protegen a sus ocupantes de la polución reinante en la ciudad. Pero en muchos casos, durante la vida útil del edificio, los índices de contaminación pueden excederse debido a malas condiciones internas de suciedad, polvo, humedad, gases tóxicos, hongos y aguas detenidas, o bien crear cuadros absolutamente nuevos de contaminación en el interior del edificio.
Cuando más del 20% de los usuarios de un edificio presenta dolores de cabeza, náusea, mareos, dolores de garganta, picazón o sequedad de la piel, congestión o irritación nasal, ojos llorosos, fatiga excesiva, y estos síntomas desaparecen si estas personas salen de su lugar de trabajo o durante los fines de semana, es muy probable que estos síntomas estén siendo provocados por algunos contaminantes presentes en el edificio. La existencia simultánea de algunos de estos síntomas en un conjunto de personas se conoce como el "Síndrome del Edificio Enfermo" (SEE) o "Sick Building Syndrome" (SBS). Un edificio en estas condiciones puede agravar enfermedades bronquiales o de la piel.
CONDICIONES COMUNES EN LOS SISTEMAS DE AIRE CENTRALIZADO
Altas temperaturas
externas de verano.
La diferencia de temperaturas entre el día y la noche está alrededor de 6 a 8 ºC, lo que favorece permanentemente altas humedades interiores y calor, que inciden en un mayor crecimiento de la población microbiológica contaminante (hongos, bacterias, virus, etc.).
Aislamiento de conductos de aire.
En muchas
instalaciones existe la costumbre de aislar interiormente los conductos de aire
acondicionado o de calefacción, para aprovechar el aislamiento como supresor de
ruidos o silenciador. Esto permite que existan enormes superficies internas
susceptibles de humedecerse y que pueden llegar a ser estupendas incubadoras de
contaminantes biológicos llamados bioaerosoles, pues se trata de agentes
biológicos que permanecen en el aire que incluyen hongos, esporas, polen,
insectos, partes de insectos y sus deyecciones, bacterias y virus.
Tamaño y tipo de los sistemas.
Los edificios que sufren este tipo de problemas suelen ser muy grandes, lo que asociado al número de equipos, enormes recorridos de ductos, altas cantidades de condensación en mayor número de lugares, crea otros factores que contribuyen a magnificar el problema de la contaminación.
Bajas temperaturas externas.
Las bajas temperaturas exteriores en invierno obligan a calentar el aire que ingresa al edificio, el cual al calentarse se reseca demasiado y hace necesario humidificarlo, lo que implica nuevas fuentes de humedad y de crecimiento bacteriano.
Es muy conveniente evitar, dentro de lo posible, la humidificación del aire, ya que el agua almacenada con ese fin suele ser un excelente caldo de cultivo para todo tipo de gérmenes.
Materiales de construcción.
Para las terminaciones interiores se usa una gran cantidad y variedad de materiales manufacturados, sin embargo, esto está cambiando rápidamente.
Para obras nuevas es aconsejable seleccionar entre varios fabricantes el material a emplear, ya que presentan tasas muy distintas de desprendimiento de contaminantes, según el proceso de fabricación o acabado superficial al que son sometidos, o bien utilizar materiales alternativos que no contaminen.
Es especialmente importante no utilizar fibra de vidrio para los conductos del aire acondicionado. Siempre que sea posible y que el presupuesto lo permita, es aconsejable utilizar todos los conductos metálicos, lo cual además de encarecer la instalación hará más exigente el protocolo de cálculo ya que las velocidades deben ser cuidadosamente calculadas para que no haya ruidos de fondo.
TRATAMIENTOS POSIBLES DE LA
CONTAMINACIÓN
A continuación, se detallan las acciones más comunes desde el punto de vista del tratamiento de los contaminantes:
1. Eliminación por remoción del contaminante o eliminación de sus fuentes de alimentación y producción (prohibir fumar, retirar paneles de asbesto, etc.).
2. Substitución. Uso deliberado de materiales menos peligrosos.
3. Aislamiento. Encapsulado, apantallado, recubrimiento, alejamiento u otras formas de separar los contaminantes del contacto con las personas o el medio ambiente.
4. Por diseño. En obras nuevas, mejorar todos los aspectos mencionados en 1 y 2. Mejor selección de materiales, de métodos de mantenimiento y de sus espacios, de los procesos de aireación y otros.
5. Supresión del polvo y limpieza a fondo de todos los recintos del edificio. Cuidado y mantenimiento de los equipos de limpieza.
6. Buenas prácticas de operación y mantenimiento de los equipos electromecánicos y en especial de los sistemas de aire acondicionado o de calefacción por aire caliente.
7. Educación y entrenamiento del personal y del público. Conocimiento de los materiales contaminantes.
8. Almacenamiento y disposición final. Adecuada a la toxicidad de los materiales contaminantes (manejo de filtros).
9. Filtraje y purificación. Equipos apropiados, bien seleccionados y bien mantenidos, para filtrar u oxidar los contaminantes (agregar ozono).
10. Ventilación. Control de los contaminantes por dilución.
Otras formas de remover los contaminantes son, por absorción con otros materiales (filtros de carbón) o por "digestión" de los mismos por algunas plantas, como los filodendros, las plantas araña y otras que reducen significativamente el nivel de formaldehído, la gerbera y el crisantemo reducen el nivel de benceno. Las hojas y el área del suelo cercana a las raíces también actúan como purificadores. Hay muchas plantas de interior conocidas por sus efectos de purificación del aire.
FUENTES MÁS COMUNES DE CONTAMINACIÓN.
A) En el grupo de las partículas tenemos:
1. Partículas respirables, como grupo (de un tamaño de 10 micrones o menor).
2. Humo de tabaco (mezcla de gotas de líquidos, sólidos y muchos vapores y gases diversos).
3. Fibras de asbesto
4. Alérgenos (polen, hongos, esporas, partes y deyecciones de insectos).
5. Patógenos (virus y bacterias), casi siempre contenidos o mezclados con otras partículas. Los bioaerosoles son un grupo que incluye alérgenos y patógenos.
B) En el grupo de los vapores y gases tenemos:
1. Monóxido de carbono (CO)
2. Radón (cuyos subproductos se adhieren a los sólidos)
3. Formaldehído (HCHO)
4. Otros compuestos orgánicos volátiles (COV)
5. Oxidos de nitrógeno (NO y NO2)
ALGUNOS CASOS ESPECIFICOS DE
CONTAMINACION
A)
PARTICULAS
A.1) Partículas respirables:
Definidas generalmente como aquellas menores de 10 micrones, se dividen en biológicas y no biológicas. Sirven a veces como portadores de otras partículas contaminantes, tales como pesticidas, residuos de radón, organismos patógenos, etc.
Fuentes más comunes: Microbios en restos de animales o de plantas (lana, pelos, piel, polen, esporas, etc.). Humos de tabaco ambiental, parafina de calefactores, humidificadores, estufas y chimeneas a leña, combustión de carbón, polvo y suciedad en las ropas de las personas, productos de mantenimiento o lavado, deterioro de materiales por envejecimiento, mala calidad del aire de ventilación, hollín en las calles por deterioro de neumáticos y procesos de combustión, cenizas, etc.
Síntomas y efectos en la salud:
- Irritación e infecciones del tracto respiratorio.
- Irritación de los ojos y otros tejidos húmedos, incluso de las terminaciones nerviosas en el lugar de acción.
- Dificultades mecánicas en la respiración
- Agravamiento de males cardiaco-respiratorios
- Reducción en el poder de los mecanismos defensivos
- Impacto en el sistema inmunológicos
- Cambios morfológicos de las membranas pulmonare
- Partículas carcinógenas.
Tratamiento: Filtros y purificadores de aire, agregado de ozono, insecticidas u otros compuestos esterilizantes.
A.2) Humo de tabaco ambiental (HTA).
Se llama así al humo proveniente de la combustión de la punta del cigarrillo, que se disipa en el aire, y al humo exhalado por los fumadores. Al acto de inhalar estos humos se le llama "fumar pasivamente", lo que nos convierte a todos en fumadores.
Este humo de tabaco ambiental (HTA) contiene una mezcla de gases irritantes, partículas carcinógenas de alquitrán, SO2, amoníaco, óxidos de nitrógeno, cianuro de hidrógeno, formaldehído, benceno y arsénico.
Fuente: Cigarrillos encendidos, los que entregan al aire, aproximadamente, 4.700 compuestos químicos diferentes.
Los niveles
de benceno en los lugares donde se fuma son de 30 a 50 veces mayores que en
aquellos en los que no se fuma.
Síntomas y efectos en la salud: Fumar pasivamente aumenta el riesgo de cáncer al pulmón (y muerte) en los adultos, y aumenta las enfermedades respiratorias en los niños. De acuerdo a la EPA (Environmental Protection Agency), el humo de tabaco contiene 43 compuestos carcinógenos conocidos.
Varios estudios han relacionado el fumar pasivamente con enfermedades cardíacas.
Tratamiento: Prohibir fumar, aislar a los fumadores, aumentar las tasas de ventilación, filtrar los humos con filtros electrostáticos de alta eficiencia, agregar ozono para eliminar el olor a tabaco y además romper por oxidación muchas de las cadenas largas, las más perjudiciales, que se forman en la combustión del cigarrillo, etc.
A.3) Asbestos. (Silicato natural que se presenta en
cristales filamentosos)
La exposición a los asbestos ha recibido gran publicidad en la prensa durante el último decenio. Las últimas investigaciones tienden a disminuir el efecto del impacto de esta contaminación reconociéndole un nivel de riesgo de muerte prematura de 1 en 100.000 casos. En cambio, fumar tiene un nivel de riesgo de casi 22.000 casos en 100.000, tomando en cuenta todas las causas, y vivir con un fumador tiene un nivel de 200 cada 100.000 casos.
Síntomas y Efectos en la salud: Las personas más expuestas son aquellas que trabajan en las fábricas que producen productos que contienen asbestos y la gente que trabaja en mantenimiento. No hay síntomas ni efectos discernibles a corto plazo.
Tratamiento: Uso al exterior, pintar, tapar, etc. Lo menos aconsejable es removerlo.
A.4 Bioaerosoles (Alérgenos y Patógenos).
Los bioaerosoles o agentes biológicos contenidos en el aire atmosférico incluyen hongos y levaduras, esporas, polen, partes y deyecciones de insectos, bacterias y virus.
Los microorganismos causantes de las paperas o las pestes infantiles, los enfriamientos y las gripes no se consideran bioaerosoles.
Fuentes más comunes: Las fuentes de crecimiento biológico, las colchonetas o planchas de materiales aislantes húmedos, las alfombras o moquetas, las placas de cielo falso, los papeles o cubremuros, el amueblado, las aguas detenidas en los acondicionadores de aire, las torres de enfriamiento, humidificadores, deshumectadores, bandejas receptoras de condensado y otros. Las personas, los animales domésticos, las plantas y los insectos pueden servir como portadores de agentes biológicos hacia el interior de los edificios, o servir como fuentes potenciales de los mismos.
Síntomas y efectos en la salud: Los síntomas más comunes incluyen estornudos, ojos llorosos, tos, falta de respiración, mareos, decaimiento, fiebre y problemas digestivos.
Tratamiento: Evitar el uso de aislantes en contacto con el aire. Buen diseño de los sistemas de desagüe de los productos de condensación. Limpieza escrupulosa y permanente de alfombras, cubremuros, cortinas y mobiliario. A este respecto, cabe indicar que el 90% de la suciedad en los cielos rasos, alrededor de las rejillas o difusores, proviene del interior de los espacios y no del exterior o de los equipos.
Eliminar, mediante diseño apropiado, el ingreso de aire no tratado - por inducción o tiro natural - a los edificios. No poner tomas de aire cercanas a equipos húmedos y filtrar los contaminantes, con filtros y sistemas adecuados, cuando el problema venga del exterior.
Uso del Ozono: Es en este apartado donde más influye la inyección de aire convenientemente ozonizado; siendo muy importantes los problemas de contaminación química o física, los más perjudiciales y comunes son los de contaminación bacteriológica o podríamos decir microbiológica. El ozono, por su alto poder bactericida y fungicida, es ideal para combatir no sólo los olores orgánicos y a "aire viciado", propios de toda instalación sino también la contaminación microbiológica.
Entre un gran número de bacterias presentes, las más peligrosas y a la vez comunes en sistemas de aire centralizado, tanto en refrigeración como en calefacción son:
* LEGIONELLA PNEUMOPHILIA
* PSEUDOMONAS AERUGINOSA
La primera de ellas causa una gran cantidad de epidemias, muchas de ellas con muertes de personas; son casos muy conocidos: BBC en Londres Mayo de 1985, tres muertes. Benidorm (España) 1987, un hotel de la costa, un muerto. Residencia Militar en Zaragoza (España) en 1986, dos muertos. El caso más conocido, el primero, dio lugar a la tipificación de toda esta familia en la reunión de la Legión de Honor de los EE.UU., con un elevado número de defunciones.
Los síntomas son los mismos que la neumonía, por ello al principio se le conoció como "Neumonía atípica": estornudos, tos, fiebre alta, fatiga, dolor de cabeza, etc.
La segunda "familia", así como otras bacterias patógenas que también están presentes en cualquier ducto de aire acondicionado son un factor de riesgo únicamente para el personal presente, ya que las posibilidades de sobrevivir fuera del cuerpo humano son muy pequeñas.
Simplemente una inyección de aire convenientemente ozonizado garantiza la ausencia de las familias arriba referenciadas y de otras.
En estudios hechos por Petróleos Mexicanos en sus instalaciones de aire acondicionado de plataformas se ha encontrado y tipificado las siguientes bacterias y hongos:
TIPOS CLINICOS DE INFECCIONES EN EL HOMBRE
1. STAPHYLOCOCCUS AUREUS
-
SEPTICEMIA
-
ENDOCARDITIS
-
MENINGITIS
-
OSTEOMIELITIS
-
NEUMONIA
2. PSEUDOMONAS
-
INFECCIONES PULMONARES
-
INFECCIONES EN VIAS URINARIAS
-
INFECCIONES EN EL OJO
-
INFECCIONES DIGESTIVAS
3. COLIFORMES
-
DIARREA EPIDEMICA EN NIÑOS
-
CISTITIS, PIELITIS, PIELONEFRITIS
-
INFECCIONES EN VESICULA BILIAR E HIGADO
4. ASPERGILLUS
- INFECCIONES DE OIDO Y PULMONARES
La citada empresa está rehabilitando todos sus sistemas de aire acondicionado mediante la inyección de aire convenientemente ozonizado, habiendo eliminado toda la contaminación arriba mencionada.
Además, y en este caso concreto, también se eliminó un elevado porcentaje que existía de Monóxido de carbono (CO), muy tóxico, convirtiéndolo en dióxido de carbono (CO2) que no es perjudicial para la salud.
B) VAPORES Y GASES
B.1) Productos de combustión:
Los contaminantes más importantes provienen de la combustión incompleta de los combustibles y son, generalmente, el Monóxido de carbono (CO), los óxidos de nitrógeno (NOx), las partículas y los hidrocarburos aromáticos polinucleares.
El Monóxido es un gas incoloro, inodoro e insípido, que se mezcla con la hemoglobina de la sangre reemplazando al oxígeno, y puede ser peligroso en concentraciones altas.
Los óxidos de nitrógeno o compuestos de nitrógeno incluyen el NO, NO2, N20, N204, N205 y otros. Todos son irritantes y pueden afectar la salud de las personas.
Las partículas incluyen una gama muy amplia de partículas químicas y físicas, incluyendo gotas de líquido. Las condiciones de la combustión fijan el tamaño y la composición del aerosol.
Los hidrocarburos aromáticos, se encuentran en concentraciones generalmente muy bajas para causar problemas al interior de las construcciones.
Fuentes más comunes: Estufas a leña, gas o carbón, calefactores a parafina compactos no ventilados, chimeneas en condiciones de tipo inverso, humo de tabaco y, principalmente, el escape de los vehículos de estacionamientos subterráneos o adyacentes. Una fuente menos común pero posible son las rejillas de toma de aire de ventilación mal ubicadas, que aspiran estos gases o están cercanas a estacionamientos o paradas de vehículos de locomoción colectiva.
Síntomas y efectos en la salud: Estos pueden ser muy variados por la cantidad y tipo de los compuestos en algunos gases de combustión. Se conocen algunos efectos específicos:
Monóxido de Carbono: Su afinidad por la hemoglobina, que es la que transporta el oxígeno en la sangre por nuestro organismo, es 250 veces mayor que la del oxígeno, formando carboxihemoglobina, disminuyendo la cantidad de oxígeno que llega a los distintos tejidos y actuando como agente asfixiante. Los efectos son más pronunciados e intensos en los fumadores y en los cardíacos. Los síntomas típicos son mareos, dolor de cabeza concentrado, náuseas, sonoridad en los oídos y golpeteo del corazón (latidos intensos). La exposición a altas concentraciones puede tener efectos graves permanentes, y en algunos casos, fatales.
Oxido de Nitrógeno: Sus acciones no están del todo claras y existe más información sobre el NO2 que sobre el resto. En este caso, los síntomas son irritación de los ojos, nariz y garganta, infecciones respiratorias y afecciones pulmonares. Algunos de estos efectos se han observado en estudios epidemiológicos efectuados en viviendas calefactadas con estufas a gas.
Partículas de Combustión: Afectan principalmente al funcionamiento de los pulmones. Las partículas respirables más pequeñas (micrométricas) presentan el mayor riesgo, ya que son inhaladas más profundamente en los pulmones.
Tratamiento: Sistemas de ventilación apropiados en los estacionamientos, ya sean en forma natural o mecánica. Utilizar estufas homologadas que usen aire exterior y expulsen los productos de combustión al exterior. Ventilación apropiada de las viviendas en invierno. Evitar las tomas de aire en lugares contaminados o purificación del aire mediante catalizadores, purificadores o lavadores, en caso que no existan fuentes limpias de aire de ventilación. Utilización de filtros de aire absolutos y/o electrostáticos cuando el problema provenga del exterior.
Inyección de aire ozonizado.
B.2) Formaldehído.
El formaldehído es un compuesto orgánico volátil (HCHO). No tiene color a bajas temperaturas y tiene un olor punzante.
Fuentes más comunes: Se encuentra en muchos materiales de construcción, tales como madera terciada, paneles de madera aglomerada, tableros de madera prensada, aglomerada o aglutinada (hechos de fibra, partículas, chips, etc.), aislamiento basándose en urea-formaldehído, adhesivos, paneles de fibra de vidrio y otros. Entre sus fuentes potenciales están los muebles, las estanterías, muebles modulares de cocina y closets, tabiquería, planchas de cielo, tapizado de muebles y/o muros, cortinajes, tapete bajo las alfombras y otros. Es especialmente notorio en casas prefabricadas, instalación de servicios, amueblados de cocina nuevos y closets o estanterías nuevos.
Síntomas y efectos en la salud: Los efectos en las personas tienen una respuesta muy variada, existiendo algunas personas hipersensibles a este contaminante. Hay irritación de los ojos, oídos, nariz y garganta, tos, respiración con dificultad, fatiga, enrojecimiento de la piel y, a veces, severas reacciones alérgicas. Hay controversia sobre los posibles efectos cancerígenos del formaldehído en las personas. La incidencia del cáncer inducido en las ratas, hace que las posibilidades de ello sean relativamente altas.
Tratamiento: Evitar el uso de materiales muy nuevos en espacios reducidos. Utilizar productos reposados en bodegas por un cierto período. Proveer ventilación adecuada (cruzada) para facilitar el uso en lugares cerrados. Con el tiempo la liberación del gas disminuye.
B.3) Radón.
El radón es un gas incoloro e inodoro presente en varias concentraciones en el aire y relacionado con la ubicación de las construcciones. En la mayoría de países no hay estudios sobre las diferentes emisiones de radón del suelo en diferentes lugares. El radón se forma por la degradación del radio, que a su vez proviene de la degradación del uranio.
Los
productos que nos preocupan, provienen de la descomposición o degradación del
radón "hijos del radón", que tienen vidas medias relativamente cortas
(1/2 hora) y son capaces de emitir altos niveles de energía radioactiva a los
tejidos cercanos (células del pulmón).
Muchos de estos productos (90%) se adhieren a partículas en el aire antes de ser inhaladas. El resto (10%) es el que presenta un nivel significativo de exposición.
La fuente más importante es el suelo, y se introducen en las construcciones a través de fisuras, juntas de construcción, rincones u otras aberturas de la cimentación. No presenta síntomas inmediatos reconocibles.
B.4) Compuestos orgánicos volátiles.
Existen cientos de compuestos de este tipo en el aire interior. Algunas de las fuentes son pinturas, bencina, materiales de fotocopiado, refrigerantes, personas y su higiene personal, cosméticos, plásticos, materiales de construcción, productos de limpieza, desinfectantes y humo de tabaco Los síntomas son muy variados y corresponden a irritación de mucosas, ojos y garganta, mareos, fatiga, náusea o malestar general. Es muy difícil establecer una relación causa-efecto entre estos síntomas, los compuestos que los producen y las posibles enfermedades derivadas de ellos. Cada caso debe investigarse de forma particular.
B.5) Condiciones ambientales.
Las condiciones ambientales como temperatura e iluminación pueden interactuar con los contaminantes y acentuar sus efectos, disminuirlos o potenciarlos.
La temperatura y la humedad relativa tienen un gran impacto en la liberación de gases de formaldehído al ambiente. El aire húmedo favorece el crecimiento de hongos.
La imposibilidad de todas las personas de controlar la temperatura, humedad o nivel de iluminación de su puesto de trabajo ha sido indicada como un factor sicológico de influencia. La aplicación de conceptos ergonómicos al diseño de los espacios de trabajo elimina las malas condiciones físicas y mejora la percepción individual del medio ambiente del edificio
Cómo Enfrentar el Problema del Edificio Enfermo.
Hoy en día es imposible afirmar que los problemas de los edificios enfermos, como hemos señalado en los puntos anteriores, provengan de una sola fuente, el aire acondicionado, como la mayoría de los encargados de mantenimiento de edificios cree.
Se trata de un problema multidisciplinario que involucra aspectos de diseño, construcción y, para un edificio dado, principalmente de limpieza y mantenimiento.
Los edificios herméticos (muro cortina y otros), los materiales de construcción, la calidad del aire de la ciudad, las condiciones de diseño de los sistemas electromecánicos y en especial del sistema de ventilación, que muchas veces no existe, la calidad de la construcción, el tipo de calefacción, la ubicación y tratamiento de los estacionamientos y muchos otros factores, participan en el cuadro general de sintomatología de un edificio enfermo.
La falta de presupuesto adecuado para la construcción o el mal uso de los fondos por los distintos contratistas, tiene un alto grado de responsabilidad en la creación del problema. Cuando dueños, inversionistas, arquitectos y empresas constructoras no tienen claridad en los objetivos que se persiguen en cuanto a la calidad total del edificio se caerá fácilmente en la generación de un edificio enfermo.``
Los proyectistas electromecánicos son muchas veces los mismos instaladores de los sistemas, y están obligados a competir en el verdadero "remate de instalaciones" que muchos inversionistas o constructores organizan para estos efectos. En estos casos, es fácil caer en la tentación o la necesidad de degradar las especificaciones. Cuando esta actitud, desgraciadamente es así en muchas ocasiones, solamente economicista, se extiende a todos los subcontratos y adquisiciones de una obra, lo más probable es que se termine con un problema entre las manos, que también incluye o cuestiona todos los aspectos envueltos en la construcción de una obra.
La mayoría de las veces, al enfrentarse a un caso de este tipo, convendrá hacerse asesorar por especialistas, principalmente cuando hay muestras (casos comprobados de alergia, enfermedad similar de varios empleados u otras manifestaciones) más o menos ciertas de que existe el problema.
En todos los casos, la actitud debe ser abierta al diagnóstico del problema, proactiva, profesional. Debe buscarse el máximo de información, hablar con los afectados, desarrollar hipótesis para explicar el problema hasta resolverlo. No debe tenerse temor de hablar con claridad con los afectados, e incluso incorporarlos a la búsqueda de soluciones y terminar identificando los controles necesarios para asegurar que el plan que se determine para constatar la polución interior está dando los frutos adecuados. Hay una serie de formatos útiles, al respecto, publicados por la EPA (Environmental Protection Agency) de los Estados Unidos, y que son de uso público.
Además, preocuparse de la calidad del aire, que es uno de los factores más influyentes en problema del "Edificio Enfermo", es un buen negocio porque cualquier aumento de productividad de la fuerza de trabajo, paga con creces la inversión.
Estadísticas
americanas muestran valores de aproximadamente US$22. por m2 para
acondicionar el aire de un edificio (alrededor de $10.000/m2 al año)
y el valor de los sueldos del personal que hace uso del edificio llega a US$
1,600 por m2 (alrededor de $700.000/m2 al año), un 1% de
aumento de productividad equivale al 70% del costo de operación anual del aire
acondicionado.
Practicamente todo lo anterior explica, lo que se conoce como Enfermedades Hospitalarias, es decir enfermedades que son daños colaterales de la estancia en un Hospital, y que en muchas ocasiones son más graves, que lo que originalmente llevo al enfermo a hospitalizarse.
Los Hospitales son un buen ejemplo de edificio cerrado casi hermético, que el intercambio de aire con el exterior se realiza, casi únicamente, por sistemas de climatización, que son los responsables de mantener el confort, controlando renovaciones por hora, temperatura, humedad, etc...
Para cualquier duda o consulta contacta con nosotros, sin ningún compromiso y procuraremos dar respuesta a tus inquietudes sobre este tema
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